NORMAS DE URBANIDAD: “LA URBANIDAD NO ESTÁ DE PANDEMIA”



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NORMAS DE URBANIDAD: “LA URBANIDAD NO ESTÁ DE PANDEMIA”

Desde el área de Ética y Valores, Urbanidad y Civismo, proponemos actividades que ayuden al desarrollo de competencias ciudadanas que permiten tener comportamientos y actitudes en favor de la construcción de espacios de sana convivencia por medio del respeto, el diálogo y la tolerancia que podemos practicar al interactuar con las otras personas. 

Así pues, para propiciar dicha construcción de sana convivencia se desarrollan diferentes actividades, como las curriculares que reposan en la plataforma especialmente en el cuarto período académico, además de otros espacios como de encuentros sincrónicos para la reflexión y el aprendizaje. De hecho, la semana pasada realizamos un encuentro en el cual  nos  acompañaron Juan Esteban Orrego (coordinador de identidad católica) y Romario Obregón (psicólogo de Vive sin  miedo) y nos hablaron de las normas de urbanidad y la importancia que ellas tienen en la interacción con todas las personas con 

En un primer momento, se inició el encuentro con una breve definición de qué son las normas de urbanidad. Los estudiantes con sus aportes coincidieron en que son “los buenos modales; comportarnos de acuerdo con el lugar en el que nos encontramos; ser educados”. Y efectivamente, esas normas de urbanidad hacen referencia a esos comportamientos adecuados que tenemos: saludar, despedirse, pedir el favor, dar las gracias, etc. En pocas palabras, son normas que podemos reflejar y poner en práctica en cualquier contexto social, familiar o eclesial. 

De alguna manera, también son normas que nos orientan, que nos guían a la hora de entrar en relación con las demás personas.  Ahora bien, en nuestros entornos virtuales son de gran importancia en los diferentes ámbitos educativos o relacionales, pero con mayor razón en este tiempo de pandemia nos hemos visto en la necesidad de implementar otras normas con el fin de cuidarnos y protegernos a nosotros mismos y cuidar y proteger a los nuestros como un sentido de responsabilidad social y familiar. 

Por eso, a nuestro encuentro se le dio el nombre de: “La urbanidad no está de pandemia”, ya que, entre otras cosas, hemos tenido que apropiarnos de términos que antes poco empleábamos: bioseguridad, distanciamiento social, mascarilla (tapabocas), y por tanto es necesario tener presente en este tiempo de pandemia.  

Para poner en práctica las normas de urbanidad se deben de tener en cuenta los siguientes aspectos: 

Cuidado de sí mismo: No descuidarse con las medidas de bioseguridad. Sigue siendo importante el cuidado personal y social: usar la mascarilla, utilizar el gel hidroalcohólico, mantener el distanciamiento social y velar por las personas mayores o con morbilidades delicadas. Hay que reconocer que somos importantes y tenemos que cuidarnos. Ahora bien, es bueno que pasemos también al cuidado en otro ámbito: el virtual, pues al interactuar en Internet, debemos ser conscientes de los riesgos que se tiene al momento de usar redes sociales o páginas virtuales. Por eso, se debe tener presente el  no hablar con extraños, no compartir información personal ni familiar a través de la red.

El cuidado del otro: Es muy importante estar pendiente de sí mismo para estar también al tanto del cuidado del otro, tanto en el tema que atañe a la situación de pandemia, como en los entornos virtuales y presenciales. Lo que hago de alguna manera positiva o negativa afecta a mi entorno personal, familiar y social. De ahí que es  muy importante recordar normas sencillas como el saludo, las despedidas, el pedir el favor y agradecer, ya que esto permite que seamos empáticos, ponernos en el lugar del otro, sobre todo, saber la forma como la otra persona recibe el mensaje con respeto y cordialidad.

El cuidado del entorno: es necesario implementar acciones que cuiden nuestro entorno, la Casa Común, como la ha denominado el Papa Francisco y que se trabaja en algunos periodos académicos. Algunos ejemplos pueden ser: depositar las basuras en los cestos de basuras, tener los espacios aseados y limpios, tirar las mascarillas (tapabocas) en el lugar adecuado (residuos contaminados con material biológico) no en la calle, ni dejarlas en lugares que luego van a utilizar otras personas.  También es necesario cuidar los espacios públicos, en especial aquellos que representan espacios naturales de biodiversidad, pues esto demuestra sentido de pertenencia, conciencia ciudadana y educación, ante todo. Por otro lado, en cuanto a las redes sociales, vale la pena ser muy responsables en los comentarios que se hacen en ellas y no tolerar de ningún modo aquellos comentarios que humillan a personas, favorecen el bullying, denigran de la dignidad de alguna persona o promueven críticas destructivas o comentarios fuertes e injustos. Es de fundamental importancia el respeto hacia las demás personas. 

Te compartimos el enlace para que puedas visualizar y aprender de este importante encuentro y podamos conocer sobre la urbanidad, pero, ante todo, para vivirla en nuestro día a día: 


Redactado por:
Diana Salazar Giraldo
Docente

 

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